Si bien la visita es impactante en cualquier momento, la luz juega un rol fundamental en la apreciación del paisaje. Aunque Juan confiesa haberlo visto siempre con luz diurna, imagina que el momento cumbre ocurre al caer la tarde. “Sin duda la postal más bonita se da a la tarde cuando el sol empieza a bajar, la luz del atardecer refleja en el metal y el mar empieza a cambiar de color”, aventura.
Conocer Isla Leones es una experiencia única que permite caminar por la historia viva de la navegación austral en un entorno salvaje que resiste intacto, invitando a ser descubierto antes de que el tiempo y el viento salobre terminen de reclamarlo.